La ética periodística no es ni dejara de ser un tema de debate, la pregunta que los profesionales en esta ciencia no han podido responder es ¿hay o no hay una ética para el ejercicio del periodismo?
Muchos son los escritores que han buscado responder esta pregunta, pero no lo han podido hacerlo. Los medios de comunicación son una manera de manipular y alcanzar lo que personas o instituciones particulares quieren, pero ¿es esto ético?
En una entrevista realizada a Walter Lippmann, quien era considerado como el decano de los periodistas americanos, un importante analista político, que estuvo vinculado a la comisión de propagandas, admitió los logros alcanzados, al tiempo que sostenía lo que él llamaba Revolución en el arte de la democracia, podía utilizarse para fabricar consenso, es decir para producir en la población, mediante las nuevas técnicas de propaganda, la aceptación de algo inicialmente no deseado. Esto deja al descubierto la falta de ética en el ejercicio del periodismo y la falta de ética de los medios de comunicación.
Pero debemos de tener en cuenta que el periodista no es más que un intérprete de la realidad y que cada situación que enfrenta le lleva a contraer compromisos con la empresa para la que trabaja, entre la empresa y los auspiciantes y anunciantes, entre el periodista y sus fuentes, entre el periodista y el público; también y lamentablemente entre el periodista y la Justicia.
Pero la realidad ¿es la ética del periodista la que este aplica según la situación que vivan?, en el caso de Ana Mercedes Gómez durante el tiempo que fue directora del periódico “El Colombiano” tubo que omitir noticias que le podría haber generado grandes premios para el periódico, pero el valor de una vida estuvo primero. Podemos decir que si es la ética del periodista la que aplica en las situaciones que tiene que vivir.
Pero la pregunta queda de nuevo en el aire ¿hay o no hay ética en el ejercicio del periodismo?